El principal sospechoso de asesinar a la empresaria habría participado de un homicidio en agosto de 2014.

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Los tucumanos se despertaron esta mañana con la noticia de que uno de los principales sospechosos de haber asesinado a Ana Dominé, el sábado en la esquina de avenida Alem y Crisóstomo Álvarez, fue atrapado por la Policía durante una serie de allanamientos que realizó durante la madrugada en diferentes barrios de la zona sur de la capital.

Se trata de un hombre de 33 años, apodado «Hormiga», y que tiene un frondoso prontuario. Y entre sus antecedentes, según pudo averiguar LA GACETA, el sospechoso carga con un homicidio registrado en 2014.

En agosto de ese año, el comerciante Marcelo Javier Méndez fue asaltado en la esquina de avenidas Américo Vespucio y Colón. La víctima, de 42 años, se dedicaba a la distribución de pescados y pollos en su camioneta y murió luego de recibir un disparo en el pecho, al ser atacado por dos hombres (uno de ellos era «Hormiga») que se movilizaban en una moto y que, según los vecinos, le quitaron el dinero que llevaba y huyeron por avenida Colón en dirección al sur.

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Marcelo Javier Méndez

Lo llamativo -como pasó con el homicidio de Ana Dominé- es que los ladrones conocían el recorrido que diariamente realizaba Méndez, por lo que lo siguieron para quitarle el dinero, tal como sucedió con la empresaria el sábado pasado.

Una declaración en tribunales fue clave. El testigo dijo que un tal “Negro Hormiga” le vendió ese teléfono el mismo día que Méndez fue asesinado. Asimismo, aseguró que revendió el equipo porque no pudo liberarlo. Fuentes de la investigación remarcaron que ese “Negro Hormiga” al que se refería es el presunto autor del disparo que acabó con la vida del comerciante. Tanto él como su supuesto cómplice quedaron detenidos, pero luego dejados en libertad.

El caso del marplatense fue investigado por la fiscala Adriana Giannoni que pidió en noviembre de 2015 que ambos sean enjuiciados. Nunca se hizo el debate oral y actualmente el expediente está radicado en la Sala Conclusional II. Aún no tiene fecha de juicio.

Más detalles del caso Dominé

El robo ocurrido el sábado en el que perdió la vida la empresaria estaba bien preparado por una banda que venía siguiendo sus pasos porque, supuestamente, tenía un informante que les avisaba de cada uno de los movimientos que harían y, posiblemente, el dinero que manejaban gracias a su actividad comercial. Ahora están investigando si hubo dos intentos anteriores al que tuvo el trágico final. No fue un ataque de “rompevidrios” al azar.

Dominé y su hijo Lucas Quesada salieron cerca de las 21 de su negocio ubicado en La Madrid al 1.300 (en la misma cuadra donde fue asesinado Pablo Mariotti en febrero pasado) y caminaron varios metros hasta llegar a su camioneta. Subieron por La Madrid, tomaron Alem hasta que se detuvieron para que el joven comprara cigarrillos en un quiosco ubicado en la avenida. Dejó encendida la camioneta. Hizo el trámite y cuando estaba dentro del vehículo, aparecieron los asaltantes, que habrían sido más de tres y que podrían haberse movilizado en dos motocicletas y un automóvil.

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Hay un detalle que no cierra: ¿por qué eligieron la avenida Alem para cometer el robo, teniendo en cuenta que un sábado a las 21 tiene más movimiento que la La Madrid al 1.300? Por una sola razón: los comerciantes tenían contratada una persona para que realizara tareas de custodia en su local. Ese también es un indicio de que los delincuentes sabían muy bien los pasos que debían tomar para intentar quedarse con el dinero.

Fuente: La Gaceta

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