Tras la confirmación de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en el marco de un operativo militar atribuido a Estados Unidos, comenzó a crecer la expectativa por la posible liberación de Nahuel Agustín Gallo, un gendarme argentino oriundo de Catamarca que permanece detenido en Venezuela desde hace más de un año sin proceso judicial ni contacto regular con su familia.
La situación fue expuesta este sábado por su esposa, María Alejandra Gómez, quien reclamó públicamente la liberación del efectivo y denunció que se encuentra incomunicado, sin asistencia consular y sin haber sido presentado ante un tribunal, en lo que calificó como una detención arbitraria por parte del régimen venezolano.
Gómez brindó su testimonio en medio de los ataques aéreos, explosiones y movimientos militares registrados durante la madrugada en Caracas, que derivaron en el anuncio oficial de la captura de Maduro. “Estoy ansiosa, preocupada y feliz a la vez, pero no voy a estar en paz hasta poder escucharlo o verlo”, expresó al referirse a la situación de su esposo.
Más de un año sin contacto ni causa judicial
Según relató Gómez, Nahuel Gallo se encuentra detenido en la cárcel de El Rodeo 1, uno de los principales complejos penitenciarios del país, y lleva 391 días sin contacto directo con su familia. Indicó además que nunca fue formalmente imputado ni puesto a disposición de la justicia.
“Fue un secuestro, fue una desaparición forzada”, sostuvo, y explicó que la única información que recibe sobre su estado físico y anímico llega de manera extraoficial, a través de terceros que lo habrían visto en el penal y le transmitieron que se mantiene “fuerte”.
La mujer expresó que el contexto actual, pese a la gravedad del escenario, abre una posibilidad de cambio político e institucional en Venezuela. “Es un paso hacia la democracia y la libertad”, afirmó, y reclamó que quienes hoy custodian a su esposo “actúen con humanidad” y permitan su liberación, junto a la de otros detenidos en situaciones similares.
El impacto familiar
Uno de los pasajes más emotivos del testimonio estuvo centrado en su hijo Víctor, quien cumplirá tres años el próximo 21 de enero. “Le robaron dos años de su vida sin su papá”, lamentó Gómez, al relatar que durante las fiestas de fin de año el niño llamaba “Papá Nahuel” a los regalos y a la figura de Papá Noel, como reflejo de la ausencia prolongada de su padre.
Sobre la intervención militar en curso y el desenlace político que atraviesa Venezuela, Gómez sostuvo que se trata de una consecuencia del accionar del propio régimen. “Ellos se buscaron este desenlace. Creo que, lastimosamente, era la única salida para la libertad de Venezuela y de todos los presos políticos”, concluyó.

