Horas después de recibir el alta médica y regresar a su departamento del barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuestionó con dureza la operación militar de Estados Unidos en Venezuela y calificó la captura de Nicolás Maduro como un “secuestro”.
A través de un extenso posteo publicado en la red social X, la exmandataria sostuvo que “EE.UU. volvió a cruzar un límite” y definió el operativo ordenado por el presidente estadounidense Donald Trump como “ilegal”, además de advertir que “genera un escenario de alta inestabilidad”.
“Se puede estar a favor, en contra o no importarte el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, pero nadie puede negar que el pasado sábado por la madrugada la administración Trump en EE.UU. volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”, escribió Kirchner en el inicio de su mensaje.
Comparaciones históricas y cuestionamientos al operativo
En su publicación, la exsenadora nacional comparó la acción de Estados Unidos con la aplicación de la política del “Gran Garrote” impulsada por el expresidente Theodore Roosevelt a comienzos del siglo XX y con la Doctrina Monroe, señalando que esas estrategias derivaron históricamente en intervenciones militares, apoyo a golpes de Estado y la instalación de dictaduras en América Latina.
Según sostuvo, esas políticas “lejos de favorecer a EE.UU. generaron en la región un sentimiento adverso hacia ese país”, además de “atraso económico y social” en los países afectados.
Kirchner afirmó además que la operación estadounidense en Venezuela violó “la Carta de Naciones Unidas, el Derecho Internacional y el más elemental sentido común”, y consideró que la detención de Maduro y de su esposa fue de “absoluta ilegalidad e ilegitimidad”.
Advertencia sobre consecuencias regionales
En otro tramo del posteo, la exmandataria aseguró que el operativo “produjo la muerte de numerosas personas” y advirtió que el precedente es “peligroso en materia geopolítica”, ya que —según su análisis— podría habilitar futuras violaciones de soberanía, apropiación territorial o de recursos por parte de potencias con poderío económico y militar sobre países más débiles.
Finalmente, Cristina Fernández de Kirchner cuestionó los objetivos declarados por la Casa Blanca y sostuvo que la denominada “Operación Resolución Absoluta” no tuvo como fin restablecer la democracia ni combatir el narcotráfico. “El verdadero objetivo es apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional”, afirmó, y concluyó que esa intención fue expuesta “a cara descubierta”.
La ex presidenta recibió el alta médica en las últimas horas tras haber permanecido internada por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, según informó el parte médico oficial.


