Miles de ahorristas tucumanos, y posiblemente también de otras partes del país y del exterior, fueron víctimas de una presunta estafa piramidal orquestada por el procurador Daniel Altamirano, quien se habría fugado a España con millones de dólares.
La noticia conmocionó al sur de Tucumán, donde Altamirano operaba a través de la plataforma PEAK Capital, captando inversores con la promesa de ganancias extraordinarias. Sin embargo, el esquema se derrumbó, dejando a miles de personas con pérdidas millonarias.
Un «corralito» multimillonario
Se estima que el monto de la estafa podría alcanzar cifras multimillonarias. Las víctimas, que habrían invertido entre 6.000 y 150.000 dólares, denuncian que la plataforma PEAK Capital cerró repentinamente, impidiéndoles retirar su dinero.
«Había grupos de mil personas con un administrador. En estos figuraban personas, no solo de esta zona, sino también del país y el exterior», reveló una de las víctimas, quien asegura que «todo se vino abajo después de que estalló la estafa de San Pedro (Buenos Aires)».
La Justicia Federal toma cartas en el asunto
El abogado Alfredo Aydar, quien representa a 75 damnificados, presentará una querella contra Altamirano ante la Justicia Federal, solicitando su inmediata imputación y prisión preventiva. Aydar denuncia que Altamirano habría realizado retiros de su cuenta personal por un monto de 107.548 dólares entre julio y octubre, y que «llama la atención que la justicia no haya tomado la urgente decisión de prohibir mediante oficio su salida del país».
La Fiscalía Federal ya investiga ocho denuncias por estafas reiteradas e intermediación financiera no autorizada. El juez federal José Manuel Díaz Vélez resolvió que la justicia ordinaria investigue las posibles estafas, mientras que el fuero federal se encargará de determinar si Altamirano realizaba actividades financieras sin autorización y si incurrió en lavado de activos.
¿Un esquema traído desde España?
Se sospecha que Altamirano habría diseñado la estafa en España, país al que habría huido y desde donde continuaría operando. Esta información, que aún no ha sido confirmada por las autoridades, abre nuevos interrogantes sobre la complejidad del caso y la posible existencia de una red internacional de estafadores.
Indignación y desconfianza en las autoridades
La noticia generó gran indignación entre los afectados, quienes denuncian trabas para realizar las denuncias y cuestionan la falta de acción de las autoridades para prevenir la fuga de Altamirano.